¿Soltero o Casado?

¿SOLTERO O CASADO?
I Cor. 7: 6-11

En el capítulo 7 de I Corintios Pablo va a responder a algunas preguntas que los creyentes de Corinto le hicieron.  Dichas preguntas estaban relacionadas con su estado civil.  Algunas personas creían que era mejor quedarse solteros, creían que no debían casarse nunca.  Otros creían que sí debían casarse, y otros creían que debían divorciarse.

Pablo era consciente de lo bueno que era ser soltero  y célibe, pero también tenía conciencia de los privilegios y responsabilidades del matrimonio. Sus comentarios no eran un mandamiento para que todos los creyentes se casaran. El matrimonio fue instituido por Dios, es la norma para la relación hombre-mujer, y es una gran bendición para la humanidad, pero no es un requisito para todos. Lo que él trataba de comunicar era que  si uno era soltero, estaba bien; si uno estaba casado o se casada, había que permanecer casado y continuar con las relaciones matrimoniales normales.

En cuanto al v.7, el apóstol dice que “quisiera más bien” o sea que “preferiría” que todos sean como él ¿Quiere decir que sean solteros? Algunos piensan que Pablo era viudo (sobre todo por su posible pertenencia al Sanedrín, lo que no es afirmado categóricamente en ninguna parte), pero es más probable que nunca se haya casado. El sentía que ésta era la voluntad de Dios y tenía el don de continencia necesario para permanecer soltero. Según el v.9, “cada uno tiene su propio don de Dios”. A algunos, como a él, Dios le dio el don de continencia, que le permitió viajar continuamente sin tropiezos físicos, sociales o espirituales. A otros les dio  el don del matrimonio. Lo importante no es una cosa u otra, sino saber cuál es el don que Dios nos ha dado.

El sello de la grandeza divina ha sido impuesto al matrimonio. Hombres y mujeres pueden repetir la gloriosa experiencia del encuentro de Adán y Eva y repetir la frase ingeniosa de Mark Twain_ Aunque era incrédulo_ que, al fin de su imaginativo diario de nuestro primer padre, escribe:  “Donde ella estuvo, estuvo el paraíso”.  Arnoldo Canclini.  Comentario de I Corintios.

Entonces, ¿qué es mejor? Considero que  aquello que es la voluntad de Dios para la vida de cada uno.

Dr. Guillermo Méndez