El Milagro del Matrimonio

EL MILAGRO DEL MATRIMONIO
Mateo 19:1-8

“Y el hombre dijo: Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne….” Génesis 2:23

Cuando el pastor Howard Sugden ofició nuestra ceremonia nupcial hizo hincapié en que mi esposo y yo estábamos participando en un milagro. Le creímos pero no comprendimos el tamaño del milagro necesario para conservar a dos personas juntas, mucho menos para llegar a ser uno.

Después de 20 años me doy cuenta de que el matrimonio, no la boda, era el verdadero milagro. Cualquiera puede celebrar una boda, pero solo Dios puede crear un matrimonio.

Una definición para desposarse es “hacer que se adhiera con devoción u obstinación”. Para algunas parejas, “obstinación”, es una descripción más precisa de su relación que “devoción”.

Dios tiene en mente algo mucho mejor para nosotros que una obstinada negativa a divorciarnos. La unión del matrimonio  es tan fuerte que nos convertimos en “una sola carne”. Dios desea que el matrimonio sea como era cuando Él creó a Eva de Adán (Génesis 2:21-24). Eso es lo que Jesús estaba explicando a los fariseos cuando éstos le preguntaron “¿Es licito a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo? (Mateo 19:3). Jesús contestó”…el hombre….se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne” (V.5).  Dios no creo el matrimonio pensando en que este terminara en divorcio o separación.

Comprometer nuestra vida con otra persona es en realidad un acto de fe que requiere creer en milagros. Gracias doy a Dios porque se dedica a crear  matrimonios.  (Copiado de Nuestro Pan Diario, 6 de octubre de 2006).

UN MATRIMONIO FELIZ ES LA UNION DE DOS PERDONADORES BUENOS.

Dr. Guillermo Méndez