Una Forma de Vida

UNA FORMA DE VIDA
Colosenses 3:5-9

“No se ponga el sol sobre vuestro enojo”, Efesios 4:26

Mientras quitaba el polvo al tope de cristal de una mesa dije gruñendo ¿Cómo es que todo se ensució tanto, tan rápido? Limpié la casa entera hace un mes. Mi esposo contentó: “Limpiar es una forma de vida, no un acontecimiento.” Sé que él tiene razón, pero no me gusta admitirlo. Yo quisiera limpiar la casa una vez y que se quedara así. Pero el sucio no se rinde tan fácilmente. Partícula por partícula, el polvo regresa. Pieza por pieza, el desorden aumenta.

El pecado es como el polvo y el desorden de mi casa. Yo quisiera eliminarlo por completo con una oración de confesión y arrepentimiento. Pero el pecado no se rinde tan fácilmente. Pensamiento por pensamiento, las malas actitudes vuelven. Decisión por decisión, las consecuencias desagradables se acumulan.

El apóstol Pablo dijo a los creyentes de Colosas lo siguiente: “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia que es idolatría”. También les dijo que se deshicieran de la “ira, enojo, malicia, maledicencia, lenguaje soez” (Colosenses 3:8). Y dijo a la iglesia de Éfeso, “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo”, (Efesio 4:26).

La muerte y resurrección de Cristo eliminaron la necesidad del sacrificio diario. Pero la confesión y el arrepentimiento todavía son esenciales a la vida cristiana diaria. Deshacerse de cosas como la ira, la rabia y la malicia es una forma de vida, no un acontecimiento que suceda una sola vez.  (Copiado de Nuestro Pan Diario, 10 de septiembre de 2005).

EL MEJOR BORRADOR DEL MUNDO ES UNA CONFESIÓN HONESTA A DIOS

Dr. Guillermo Méndez