Una Vida con Proposito

UNA VIDA CON PROPOSITO
Filipenses 1: 12-30

 “Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”, v. 21

María Rosa era una señorita cuyo único sueño era ser una misionera en la obra de Dios, Para ella  no había ningún obstáculo para prepararse para ir a un campo misionero; si tenía que trabajar secularmente para reunir los fondos necesarios para sus pasajes y estadía en el campamento misionero, lo hacía con gusto y agrado, pues su anhelo mayor era servir a su Señor.

¡Qué buen propósito de vida!

Hay organizaciones que invierten millones de dólares para hacer llamados televisivos y en periódicos para captar vocaciones religiosas. Sin embargo, en la iglesia de Jesucristo es el Espíritu Santo quien llama a Sus siervos dispuestos para ir a evangelizar en otros continentes.

Hay un potencial que espera recibir ese mandato y la iglesia de hoy debe apoyar este impulso innato del evangelio de Jesús en las vidas juveniles. Cuando la Gran Comisión  duerme en algún rincón del templo, Dios puede usar a un hombre sencillo y humilde como un zapatero; es el caso de Guillermo Carey, un misionero inglés y ministro bautista, conocido como el padre de las misiones modernas. Carey fue  uno de los fundadores de la Sociedad Misionera Bautista. Como misionero en India, tradujo la Biblia al Bengali, al Sánscrito, y otras a lenguas y dialectos.

El Padre de Amor sigue trabajando para redimir al hombre; por eso, debemos orar al Señor de la mies que envíe jóvenes a los campos de evangelización mundial antes que, Cristo el Ungido de Dios, regrese a la Tierra por Su Amada y Querida Iglesia. (Copiado de Alimento para el Alma, 14 de mayo de 2016.)

LA OBRA MISIONERA ESTÁ VIGENTE EN EL CORAZÓN DE DIOS